Cada vez que ocurre una catástrofe (como los incendios que han afectado recientemente a miles de familias en Chile), se repite un patrón preocupante: junto con la emergencia aparece un aumento inmediato de estafas digitales y fraudes por suplantación de identidad.

Los delincuentes digitales aprovechan el impacto emocional, la desinformación y la necesidad urgente de ayuda. Adaptan sus mensajes al contexto y se presentan como autoridades, funcionarios públicos, personal de emergencia o supuestos canales de donación. El objetivo es generar confianza rápida y bajar las defensas de las personas.

El fraude no entra por la tecnología, entra por la emoción

En muchos casos, la toma de control de cuentas de WhatsApp u otros servicios no ocurre por fallas técnicas complejas; el factor clave es la ingeniería social.

Los atacantes manipulan emociones como el miedo, la urgencia o la confianza en la autoridad para convencer a las víctimas de compartir códigos de verificación, hacer clic en enlaces falsos o entregar información sensible.

En momentos de crisis, las personas buscan respuestas rápidas; los estafadores lo saben y actúan con velocidad.

Señales de alerta que no deben ignorarse

En contextos de shock emocional, es fundamental reconocer alertas básicas:

• Contactos no solicitados que exigen actuar “de inmediato”.

• Solicitudes de códigos, claves, enlaces o datos personales.

• Mensajes que evitan canales oficiales o piden confidencialidad.

“Ninguna institución seria solicita claves o códigos por teléfono, WhatsApp o redes sociales”.

Repetir este mensaje puede evitar muchas víctimas.

Cuidado con donaciones y códigos QR

La solidaridad aumenta en emergencias, pero también los fraudes. Los códigos QR de donación pueden ser suplantados fácilmente.

Escanear un QR desde una fuente no verificada puede llevar a sitios falsos diseñados para robar información o dinero, por lo que se recomienda donar solo a través de canales oficiales y verificados.

Cuando se pierde todo, también se pierde la identidad digital

Tras los incendios, muchas personas quedan sin documentos ni medios de comunicación y estas condiciones son aprovechadas por delincuentes para crear o acceder a cuentas a nombre de las víctimas.

Por eso, una medida urgente es bloquear inmediatamente el RUN a través del sitio web del Registro Civil. Contar con la ayuda de alguien con acceso a internet puede marcar una diferencia enorme para evitar fraudes posteriores.

La prevención es una responsabilidad compartida

La prevención no depende solo de las personas. Las empresas tecnológicas deben reforzar sistemas de verificación y detección temprana; las operadoras telefónicas, validar identidad y alertar sobre suplantaciones; y el Estado, coordinar campañas claras de información y facilitar canales de denuncia, como los de la PDI para delitos financieros, disponibles en línea.

Tres acciones inmediatas para protegerse

• Nunca compartir códigos ni claves, sin excepciones.

• Verificar siempre por canales oficiales antes de actuar.

• Denunciar y bloquear rápidamente cualquier contacto o enlace sospechoso.

En emergencias, cuidar la identidad digital es tan importante como proteger la seguridad física. La información, la prevención y la colaboración pueden evitar un daño adicional en momentos donde las personas ya lo han perdido casi todo.

En Zenta creemos que la tecnología debe proteger a las personas, especialmente en momentos críticos.