“Cuando se habla de liderazgo femenino en tecnología, se suele asociar con innovación, transformación digital o gestión del talento, dejando a un lado las áreas operativas”.
En muchas industrias, las operaciones siguen siendo percibidas como un territorio duro, técnico, estructurado. Espacios donde tradicionalmente se valora la precisión, la presión y la toma rápida de decisiones, pero ¿qué pasa cuando agregamos liderazgo diverso, visión integral y una perspectiva más empática y estratégica?
“Lo que pasa es eficiencia real, sostenible y conectada con las personas”.
¿Por qué necesitamos más mujeres en el área operativa?
Las operaciones son el corazón de cualquier empresa, ya que permiten que una estrategia se ejecute, que una innovación escale o que una crisis se controle. Sin embargo, son también uno de los espacios donde menos representación femenina vemos.
De acuerdo con diversos estudios:
• Solo el 8-9 % de los roles de liderazgo en tecnología y operaciones están ocupados por mujeres.
• Las compañías con mayor diversidad de género en sus equipos de liderazgo pueden alcanzar hasta un 47 % más de rentabilidad sobre el capital invertido y un 27 % más de ganancias en comparación con aquellas con menor diversidad.
• Los equipos operativos con diversidad toman decisiones hasta un 87 % más efectivas y resuelven problemas dos veces más rápido.
Estos números deberían ser suficientes para repensar quiénes están ocupando los roles donde se gestiona el funcionamiento diario del negocio.
¿Cuál es el aporte del liderazgo estratégico femenino?
Actualmente las operaciones requieren mucho más que capacidad técnica, se necesita visión transversal, pensamiento crítico, adaptación al cambio, gestión de personas y, sobre todo, entendimiento profundo del impacto que cada decisión tiene en la experiencia de clientes y equipos.
En ese contexto, las mujeres aportan miradas complementarias que elevan la conversación operativa:
• Equilibrio entre eficiencia y empatía.
• Procesos con foco en el usuario interno
• Toma de decisiones colaborativa.
No se trata de encasillar estilos de liderazgo, sino de abrir espacio a perspectivas que han estado históricamente subrepresentadas.
¿Qué se debe hacer para impulsar estos roles?
Promover más mujeres en operaciones no debe ser una excepción, sino parte de una estrategia real de liderazgo inclusivo, para ello se debe:
• Identificar talento con potencial operativo más allá del estereotipo técnico tradicional.
• Capacitar y acompañar a mujeres en la transición hacia roles de mayor responsabilidad operativa.
• Visibilizar referentes femeninas en estos espacios para inspirar a nuevas generaciones.
Las mujeres no solo pueden liderar operaciones, ya lo están haciendo, con resultados reales, impacto profundo y la capacidad de transformar cómo funcionan las empresas desde adentro.
Entonces, ¿por qué no hay más liderando procesos críticos?
Porque aún falta voluntad para abrir esos espacios, y cada día que pasa sin esa apertura, las organizaciones pierden oportunidades valiosas. Es momento de cambiar eso y hacerlo con decisión.
Referencias:
Ref 1: https://www.womentech.net/women-in-tech-stats
Ref 2: https://professional.dce.harvard.edu/blog/why-gender-equity-in-the-workplace-is-good-for-business/
